
El AIKIDO es un arte marcial de origen japonés. Arte de
combate que permite defenderse sin armas contra uno o varios adversarios armados
o desarmados. La diferencia fundamental con otros artes marciales estriba es que
busca disuadir al adversario y neutralizar su intención agresiva, más que
derrotarle.
El practicante de AIKIDO utiliza técnicas de proyección y de
inmovilización para desequilibrar o dominar a su adversario; puede acompañar
también sus movimientos de una serie de "atemis", es decir, golpes en puntos
vitales del cuerpo. Su ejercicio incluye la práctica con diversas armas. A
diferencia con otras artes marciales, el AIKIDO excluye tajantemente la idea de
competición. A primera vista, el AIKIDO, con sus bellos
movimientos circulares podría parecer, en ocasiones, poco efectivo, sin embargo
contrariamente a esa apariencia "blanda", es en realidad "duro", vigoroso y
dinámico, con técnicas de probada eficacia.
El AIKIDO tiene una profunda base filosófica ya que se basa en
reglas y etiquetas tradicionales, y es gracias a esta etiqueta que podemos
practicar con total seguridad, disciplinar nuestras tendencias agresivas,
desarrollar la modestia y el respeto.
Debido a todo ello se la considera como una de las artes marciales más
difíciles de controlar.
¿Porqué Practicarlo?
El AIKIDO constituye una perfecta escuela de aprendizaje,
experimentación y desarrollo de los valores morales y físicos del individuo. En
definitiva, un completo método de educación:
Física: mejora la salud mediante:
-

El desarrollo
armónico de todas las partes del cuerpo.
-
El aumento de la elasticidad de las articulaciones.
-
La correción de la columna vertebral.
-
El control de la respiración.
-
La relajación.
Técnica: la ejecución de los movimientos exige:
- El estudio del desequilibrio.
- El conocimineto y la utilización de la energía.
- El desarrollo de los reflejos.
Moral: por respeto al espíritu de no-violencia (que caracteriza
al AIKIDO) y al BUSHIDO (código de hornor
tradicional) el practicante adquiere y potencia valores como la amabilidad, la
educación, la bondad, el coraje, la modestia y el autodominio.
¿Cuándo practicarlo?
El
AIKIDO está dirigido a todo el
mundo, cada uno puede practicarlo a conveniencia en función de su edad, sexo y
posibilidades físicas, a condición de estudiar y practicar con continuidad y
dedicación.
El AIKIDO tradicional rechaza cualquier tipo de competencia. Enfatiza el
desarrollo de la mente, el cuerpo y el espíritu hasta conseguir la completa
armonía. Las clases consisten en observar la demostración de técnicas que lleva
a cabo el maestro, y luego se debe trabajar con uno o varios compañeros
intentando repetir los movimientos, mejorando de esa manera la tácnica y
logrando una mayor comprensión del AIKIDO.
Los Aikidokas practican generalmente en parejas. El atacante (uke o naite)
inicia una ofensiva contra el defensor (tori o nage), quién lo
neutraliza con una técnica de AIKIDO.
El realidad el uke o practicante que recibe la técnica por parte del
nage (él que la realiza) aprende debido a que la información
psicomotriz es esencial por la particular manera de que este arte marcial es
practicado.
(Extraído del
Manual del Principiante de la AIKIKAI)