Nuestros Maestros


O’Sensei Morihei Ueshiba


O'Sensei UeshibaMorihei Ueshiba nació en Tanabe, prefectura de Wakayama, Japón el 14 de Diciembre de 1883. Durante su niñez, la familia Ueshiba vivió en Maizuru (Prefectura de Kyoto). Su ínteres por las artes marciales se despertó cuando vio a unos gamberros golpear a su padre por razones políticas. Aunque no fue hasta después de su marcha al norte de Hokkaido con su mujer, donde se desarrollaría en profundidad.

Fue por entonces cuando empezó a estudiar Daito-ryu aiki-jujutsu bajo la mano del maestro Sokaku Takeda.

Después de que Ueshiba dejará Hokkaido comenzó a estudiar con la influencia de Onisaburo Deguchi, el líder espiritual de la religión Omoto-kyo en Ayabe. En adicción al efecto de su crecimiento espiritual, esta conexión posibilitó la introducción de Ueshiba en varios círculos políticos como artista marcial. El Dojo de Ueshiba en Ayabe se usó para entrenar miembros de la secta de Omoto-kyo. Incluso se vio involucrado en el primer incidente de la Omoto-kyo, un intento fallido de fundar una colonia utópica en Mongolia.

Aunque Ueshiba se distanció de estos maestros, el efecto sobre él y sobre su arte son evidentes. El nacimiento real del Aikido se puede considerar como resultado de tres experiencias vividas por Ueshiba. La primera ocurrió en 1925, después de que Ueshiba se defendiera del ataque del bokken (Katana de madera)  de un oficial de la armada, sin estar armado y sin herir al oficial, después de ello Ueshiba salió a su jardín y:

“De repente, el jardín comenzó a sacudirse. Una nube de vapor dorado salió del suelo y me envolvió. Me transformé en una imagen dorada, y mi cuerpo se sintió ligero como una pluma. A la vez entendí el significado de la creación: El camino del guerrero es manifestar el Amor Divino, un espíritu que abraza, ama y protege todas las cosas”

Su segunda experiencia ocurrió en 1940 cuando,

“Sobre las dos de la mañana estaba realizando Misogi, de repente olvidé todas las técnicas marciales que había aprendido. Las técnicas de mis maestros aparecían como completamente nuevas. Ahora estás se convirtieron en vehículos para la cultivación de la vida, conocimiento y virtud, no dispositivos para arrojar a la gente con ellos.”

Su tercera experiencia fue en 1942 durante los peores enfrentamientos de la Segunda Guerra Mundial, Ueshiba tuvo una visión del “Gran Espíritu de la Paz”

“El camino del guerrero ha sido malentendido. No significa matar y destruir a otros. Aquellos que buscan la competitividad y ser mejor que otros están cometiendo un terrible error. Romper, dañar o destruir es la peor cosa que un ser humano puede hacer. El camino real del guerrero es prevenir tales matanzas – es el Arte de la Paz, el poder del amor”

En 1927 Ueshiba se movió hacia Tokyo, donde fundó su primer Dojo, que existe aún hoy en día bajo el nombre de Aikikai Hombu Dojo. Entre 1940 y 1942 realizó diferentes visitas a Manchukuo (Parte de Mongolia ocupada por Japón) para instruir en su arte marcial. En 1942 dejó Toklo y se desplazó a Iwama en la Prefectura de Ibaraki,  donde se usó por primera vez el término Aikido para nombrar su arte. Aquí fundó el Aiki Shuren Dojo, también conocido como el Iwama Dojo. Durante todo este tiempo viajó frecuentemente en Japón, particularmente en la región de Kansai, para enseñar su Aikido.

Morihei Ueshiba murió el 26 de Abril de 1969.

“Para practicar correctamente el Arte de la Paz deben:
Calmar el espíritu y regresar al origen.
Limpiar el cuerpo y el espirítu removiendo toda la malicia, el egoísmo y el deseo.
Estar siempre agradecidos por los regalos recibidos del universo, por sus familias, por la Madre Naturaleza y por sus compañeros los seres humanos”

El Arte de la Paz – Morihei Ueshiba

Nobuyoshi Tamura


tamurashihanNobuyoshi Tamura, nacido el 2 de Marzo de 1933 en Osaka (Japón), era Shihan 8º Dan de Aikido, otorgado por el Aikikai de Tokyo, centro mundial del Aikido donde estudió durante muchos años bajo la dirección de O’Sensei Morihei Ueshiba, fundador de este arte.
N. Tamura ocupaba un rol preeminente en el pequeño grupo de Uchi-deshi (los alumnos próximos al Fundador) que más tarde se diseminó por Europa y Estados Unidos.
Desde su llegada a Marsella en 1964, consagró su vida al desarrollo del Aikido en Europa (para la que era delegado del Aikikai), especialmente en Francia donde residia.
Autor de varios libros dedicados a la metodología de la enseñanza del Aikido y a su práctica, fue una pieza clave en la expansión de la Fédération Française d’Aïkido et Budo (FFAB). Durante largo tiempo centró parte de sus inquietudes en el funcionamiento de  la Ecole Nationale d’Aïkido (Shumeikan) ubicada en la localidad francesa de Bras.
España tuvo la fortuna de poder beneficiarse de su presencia desde los comienzos del Aikido en nuestro país, sea con stages de varias semanas, o  con los cursos que, al menos, una vez al año se impartían en diversos lugares de la geografía española: de Santander a Granada, pasando por Palma de Mallorca, Madrid, Barcelona, Alicante, Zaragoza, León, Cuenca, etc.
Como complemento a esta tarea, ecomendó a algunos de sus mejores alumnos la dirección de cursos atendiendo a la formación de profesores o a la propiamente técnica, en un reiterado ciclo de carácter anual.
Si a todo esto añadimos la perfección de su técnica, la constancia de su empeño, y la benevolencia ante nuestros errores, no es extraño que lograra consolidar en España una, ya firme, línea de trabajo, y rodearse de un variado y nutrido grupo de discípulos caracterizados, sobre todo, por una manera de hacer y entender el Aikido.

Nobuyoshi Tamura falleció el 9 de julio de 2010.

Ricardo Ledesma


ricardosenseiRicardo Ledesma Rubio, nacido en Madrid el 9 de Febrero de 1956, es 6ª DAN de Aikido

Desde 1975 ha estado estudiando Aikido y desde 1982 impartiendo clases a todo aquél que comparta una de sus mayores aficiones; habitualmente es posible disfrutar de sus clases en el Gimnasio Rihondo de Alcorcón, aunque debido a su gran pasión por este arte marcial, imparte seminarios y cursos por toda la geografía española.

Es bastante difícil tratar de describir lo que hace de una persona ser un buen maestro, y por que somos tantos los que hemos decidido seguir sus enseñanas, por ello me voy a refugiar en las palabras de Dogen Sensei, recogidas en el libro del Shobogenzo, en él escribió diez cualidades que debe tener un maestro:

  • Poco importa su edad o su vejez.
  • Sólo hace falta que haya penetrado la verdadera Ley.
  • Y que haya obtenido la autentificación de un verdadero maestro
  • En su caso lo que importa no son las palabras escritas ni la comprensión.
  • Lo ensencial es que tenga una energía extraordinaria,
  • Una voluntad que supere la medida
  • Un verdadero maestro no se apega a la visión del yo (a opiniones personales y dogmáticas)
  • Ni se detienen en el conocimiento sensible (el conocimiento relacionado con los sentimientos, las emociones, las pasiones del yo)
  • Su comprensión práctica (sus acciones) y su comprensión intelectual deben estar en armonía.